WASHINGTON, Estados Unidos.- Cuando subió al Apolo 11, Neil Arsmtrong sumaba apenas 10 horas de vuelo espacial, pero cargaba sobre su espalda con una gran experiencia como piloto de guerra. Por eso la NASA lo eligió para integrar la tripulación de la primera nave que alunizaría, y a él como el primer ser humano que pisaría la Luna por estar a cargo de la misión.

Armstrong, de ascendencia irlandesa, escocesa y alemana, nació en 1930 en Ohio (EEUU), donde vivió hasta su muerte.

A los 17 años comenzó a estudiar ingeniería aeroespacial en la Universidad de Purdue, al tiempo que había sido admitido también en el más prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), pero se decidió por Purdue creyendo que tendría una mejor formación.

Se recibió en 1955, y obtuvo un Máster en 1970, cuando ya había pisado la Luna y era una de las personas más célebres de todo el mundo.

En el medio fue piloto de guerra de Corea, por sus conocidas condiciones como piloto, ante las dificultades para aterrizar sobre portaaviones.

También como piloto de pruebas realizó arriesgadas maniobras, incluida la de alcanzar los 63 kilómetros de altura con un caza X-15. En septiembre de 1962, la NASA le reclutó como parte de su segundo grupo de astronautas, los New Nine.

Luego de haber caminado en la Luna, Armstrong se dedicó a dar clases en la universidad y a atender distintos negocios. (Elmundo.es)